Figueras Bofill Pi Psicòlogues

Las irritaciones son un mal necesario

In Conflictos de pareja on 3 febrero, 2013 at 14:10

Las irritaciones cumplen un papel esencial en la estructuración de la pareja, ya que cuentan la historia de los miembros que la conforman. Por ejemplo, “me irrito cuando mi marido llega tarde a cenar porque me recuerda lo que mis padres siempre decían: que el que no cena en casa es que tiene una aventura fuera”. La irritación es una señal de que dos ideas, sentimientos o creencias están en contraposición: confío en mi marido pero si llega tarde a la cena es que está con otra.

Existen irritaciones que producen una simple contrariedad de tipo intelectual e irritaciones que generan un verdadero choque emocional. En nuestro ejemplo, cuando el marido llegue a casa puede encontrarse con una mujer enfurruñada o con una mujer en pleno ataque de celos. Depende de la capacidad que tenga ella para resolver ese conflicto interno. Si el marido ya ha sido infiel antes o si la mujer ha vivido una separación traumática de sus padres a causa de terceras personas, la irritación puede que deje de ser una simple irritación y tome, entonces, tintes dramáticos.

Sin embargo, en la mayoría de las cotidianidades domésticas, las irritaciones son beneficiosas: regulan la acción, funcionan como un impulso emocional para tomar decisiones, ponen al cuerpo y a la mente en movimiento. Por ejemplo, cuando suena el despertador y fuera de la cama hace frío, sentimos irritación por tener que levantarnos. Pero entonces pensamos en las consecuencias de no ir a trabajar y utilizamos la energía que nos ha provocado la irritación para tomar una decisión y salir de la cama. Mientras nos tomamos el café, nos metemos en la ducha o preparamos la agenda del día, sentimos un enorme placer por haber vencido esa irritación que casi nos deja en la cama.

Cuando las irritaciones afectan a la organización de la pareja, por ejemplo, ¿quien llevará a los niños al colegio?, la solución consiste en enfrentarse a ello como un reto a resolver. Hablar mucho con el objetivo de negociar; adaptarse al otro y re-formular la dinámica doméstica hasta llegar a un acuerdo satisfactorio es básico para un buen equilibrio en la pareja. Y todo ello gracias a que las irritaciones nos impelen a construir progresivamente una estructura bien ajustada para la convivencia.

M. F.

  1. Estoy de acuerdo. Si se toman como una señal para abordar el problema de fondo, cumple su función. El problema es que la irritación provoca un descenso de la capacidad de racionalizar la situación en la que se da, por lo que lo adecuado será utilizarlas como referencia de que existe un problema que hay que abordar.

    Como todas las emociones, la irritación es un estimulador de acción, para mí la clave es cómo se resuelve esa gestión y a través de qué tipo de acciones.

    Siempre me quedo con ganas de seguir charlando sobre las cosas que planteas.

    • Hola Walden, estoy de acuerdo contigo, las irritaciones son una pista para pasar a la acción. Creo que el peligro está en pasar de la irritación a la rabia o a la tristeza porqué eso significa que existen dificultades para recibir y dar cariño.
      Me encantan estas mini conversaciones que tenemos. Gracias por tus palabras.
      Melània

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