Figueras Bofill Pi Psicòlogues

Archive for the ‘Adolescentes’ Category

Conflictos con adolescentes, qué pueden hacer los padres

In Adolescentes on 28 noviembre, 2011 at 20:51
    Un adolescente que convive entre el mundo de la niñez y el mundo de la adultez, se equivoca muchas veces. Muchas de las experiencias las está viviendo por primera vez. Los padres queremos que sea independiente, que aprenda a decir no, que defienda sus derechos, pero no nos gusta cuando se comporta así en casa.

    Para un adolescente, el hogar es un lugar seguro donde practicar conductas del adulto que será. Y ese adulto no vivirá con sus padres, así que tiene que ensayar como resolver sus problemas sin pedir ayuda. Los padres, debemos ampliar el espacio donde se permiten las equivocaciones de los hijos. Para que maduren.

    Podemos hacerlo dando ejemplo de maneras más eficaces de resolver los problemas. No es lo mismo decirle, “has suspendido, eres un gandul, esfuérzate más si quieres ser algo en la vida” que decirle “si te está costando aprobar la asignatura, y crees que estás estudiando lo suficiente, podemos buscar ayuda ¿qué te parece si contratamos a un profesor particular durante un par de meses?”.

    Para que un adolescente asuma responsabilidades es necesario que los adultos de su alrededor le den responsabilidades. Pero para que esté motivado en colaborar, el adolescente debe entender que las responsabilidades que asume definen, a su vez, su propia identidad. No es lo mismo decirle “haz la cama antes de ir al instituto” que “tu habitación es tu responsabilidad, y forma parte de la imagen que das de ti mismo. Una habitación sucia, dice que la persona es desordenada, poco colaboradora y poco dispuesta a favorecer la convivencia con los otros. ¿Qué pasará cuando vivas con otros estudiantes o traigas a la persona que te gusta a tu habitación?”.

    Con los cambios que está experimentando el adolescente, puede que no se sienta a gusto con su físico o con sus cambios de humor. En este momento está mirándose en muchos espejos, en sus amigos, en sus ídolos televisivos, en sus padres… Siempre que podamos, debemos reforzar la imagen positiva de nuestros hijos para que su autoestima sea alta. No vale con decirles lo maravillosos que son porque su susceptibilidad les lleva a desconfiar de las palabras. Así que lo mejor es demostrarlo con hechos. Tienen que notar que los quieres incondicionalmente.

    Aunque ahora mismo sientas que estás conviviendo con un desconocido, gruñón, malhumorado, celoso de su intimidad, protestón y, a veces, maleducado, los padres son los que mejor conocen a su hijo, y de la misma manera, son los que conocen sus mejores cualidades. Recuérdaselas y dale tiempo para que tus valores sean los suyos.

    M. F.

Convivir con adolescentes ¿suplicio o aventura?

In Adolescentes on 19 octubre, 2011 at 8:38

La adolescencia es un estado de imprecisiones donde es fácil perder la calma. A veces niños, a veces adultos, descubren quienes son a través de mucho ensayo y algunos errores. Los límites y las normas que servían hasta ahora ya no se cumplen, más bien al contrario, se ponen a prueba. Los adolescentes cambian, física, mental y anímicamente y nosotras, sus madres, cambiamos con ellos. Exigen más pero colaboran menos. Este es un momento duro, en realidad, todos los momentos que exigen cambios son duros. Pero de la misma forma que cambiamos nuestro comportamiento cuando las circunstancias lo requieren, por trabajo, por los amigos, por la salud, ahora, nuestros hijos adolescentes van a provocar cambios en nosotras.

Es un reto, toda una aventura, caminar al lado de tus hijos en su proceso de maduración. Implica abrir nuevos canales de comunicación, donde la negociación toma mayor protagonismo. Pero también la creatividad, el sentido del humor y la paciencia. Vamos a definir un pequeño manual de instrucciones y, así, aplicar las soluciones adecuadamente.

Negociar. NO se discute quien manda, manda quien tiene los recursos y las responsabilidades. SI se pacta la manera en que todos los miembros de la familia colaboran para que la convivencia sea posible.

Creatividad. Encuentra nuevas maneras de comunicarte, NO utilices tu creatividad para percibir el comportamiento de tu adolescente como más problemático de lo que realmente es.

Sentido del humor. Ríete con tu adolescente, no de él. NO le hagas sentir que sus problemas no son importantes pero tampoco le permitas dramatizarlo; utiliza el humor para que aprenda a no tomarse la vida tan excesivamente en serio.

Paciencia. SI, mucha paciencia, porque ellos están viviendo por primera vez lo que significa ser una persona con identidad propia. NO permitas que se aprovechen de tu paciencia para comportarse como unos tiranos.

Así, los límites que se establecen negociando, con creatividad, sentido del humor y paciencia, remiten a un mensaje importante: en esta familia hay amor.

M.F.