Figueras Bofill Pi Psicòlogues

Archive for the ‘Duelo por amor’ Category

Ritual de duelo del enamoramiento

In Duelo por amor on 9 enero, 2012 at 12:38

Eran tan felices…. miradas arrobadas, caricias a escondidas, perfecta sincronización en todo, ¡hasta se acababan las frases el uno al otro!. Ahora ya no están juntos. Ya sea porque se ha roto la relación ya sea porque han entrado en una nueva fase.

Mantener el enamoramiento más allá del primer año no es saludable. Emocionalmente, implica vivir en una montaña rusa de pasiones, anhelos y aventura. Físicamente, implica tal desgaste, que nuestro corazón no lo resistiría. Poco a poco, el deseo es menos intenso, la rutina tiende sus trampas y comienzan los conflictos. Estar a la altura de las expectativas de nuestro enamorado es algo realmente agotador. Por eso, nos desenamoramos.

Si tenemos suerte, entramos en una nueva fase de mayor compromiso e intimidad pero menos apasionada. Las parejas que han sobrevivido al desenamoramiento han sido capaces de hacer juntas un ritual de duelo. Veamos algunos ejemplos:

  • En Navidad, en vez de regalar un perfume, una cena, o un vale por varias horas de pasión, le regala una batidora, un taladro o un recambio para la aspiradora. Ante la cara de sorpresa de su pareja, este responde “tu y yo somos del tipo práctico, ¿no?”.
  • Después de una discusión especialmente intensa, ya no hay reconciliación en horizontal. Ante la decepción, el otro dice “ya no somos adolescentes ¿no?”.
  • Toca ir a comer con los suegros y nuestra pareja nos dice que no le apetece. Se envalentona y acaba confesando que odia las comidas familiares. Tú le dices “pues ahí te quedas y ya veremos si vuelvo”.
  • La bronca que vendrá después de cada uno de estos ejemplos (o del tuyo particular) va a servir para que la pareja muestre su desencanto. Los conflictos, aunque cueste de creer, son necesarios para que la pareja pueda pasar a una nueva fase (eso sí, cuando no se cronifican) en la que se alcanzan nuevos intereses. Ahora, lo más importante es la colaboración y el apoyo mutuos y queda en un segundo plano, la pasión arrebatadora y el estar siempre de acuerdo con el otro.

    Y al final, sólo pueden pasar dos cosas, o la relación se vuelve más madura, o se rompe. Existe una tercera opción, pero es la mala, la pareja se conforma con vivir insatisfecha.

    M. F.

    Duelo a un amor perdido… cuando existen hijos en común

    In Duelo por amor on 14 noviembre, 2011 at 9:07

    Lo prometido es deuda, así que os escribo un post sobre la pérdida de un amor cuando los dos habéis tenido hijos.

    Aunque puedes delegar toda la comunicación, posterior a la ruptura, en un abogado, lo más probable es que tengas que seguir viéndole. Si, hasta el momento, él ha sido afectuoso con sus hijos y decidís optar por la custodia compartida, lo más aconsejable es hacer un plan de parentalidad. En ese plan vais a decidir, de antemano, que responsabilidades va a asumir cada uno de vosotros.

    En un momento de “montaña rusa” emocional, va a ser difícil verte con él y tomar decisiones con la cabeza fría. Así que necesitas estrategias para afrontar esos momentos. Te dejo algunas ideas:

  • Aunque sea él quien haya tomado la decisión de romper, antes de ir a verle, escribe en un papel todos sus defectos. Llévalo contigo por si cuando lo ves, se te olvidan de golpe.
  • Canaliza toda tu rabia y toda tu pena en un sentimiento más constructivo: amor hacia tus hijos. Ahora te necesitan más que nunca, ellos estarán sufriendo tanto como tú.
  • Pide ayuda. Para todo. No sientas vergüenza en hacerlo. Pide que te acompañen cuando tengas que verle, habla de tus sentimientos, tus miedos, tus dudas, con todas aquellos que puedan, o quieran, escucharte. Piensa que tú también lo harías por ellos.
  • Si crees que existe la posibilidad de recuperar a tu pareja, muéstrate muy segura de ti misma. Eso no se lo esperan y les provoca sorpresa, de la sorpresa pasan a la curiosidad y de la curiosidad a la atracción sólo hay un paso. Puede que no quiera dar ese paso, o puede que si.
  • No le mientas. Siempre se acaba sabiendo. No le digas que has conocido a alguien sino es verdad. No le digas que sus hijos están mejor sin él sino es verdad. La situación ya es bastante complicada por si misma.
  • Deja que haga de padre, aunque ya no haga de marido. Por un lado, vas a necesitar su ayuda para tener tiempo para ti. Por otro lado, para que tus hijos puedan madurar necesitan conocer y convivir con sus dos padres.

    Lo más importante es: no hagas un duelo de él como padre, sino de él como pareja.

  • M.F.

    Estrategias para sobrellevar un duelo por amor

    In Duelo por amor on 7 noviembre, 2011 at 10:55

    En el post anterior hablamos de las diferentes fases del duelo por amor. En este, os proponemos estrategias, sencillas pero eficaces, para sobrellevar mejor este duelo.

    En la fase de negación es importante que no mantengas el contacto con él. Si tenéis hijos en común, el contacto es inevitable pero no se deben utilizar los momentos de encuentro para intentar volver con él. En el siguiente post escribiremos sobre este tema.

    Recupero la idea, en la fase de negación, evita el contacto con él para no ceder al impulso de prometer sumisión absoluta a cambio de su retorno. La solución está en pedirle a una amiga, mejor si él ya no le caía bien, que te permita llamarla cada vez que sientas la necesidad de ver o llamar o espiar, a tu ex.

    En la fase de rabia, puede ser difícil no sucumbir a la tentación de salir con el primero que te lo proponga. Especialmente si sabes que tu ex ya tiene a otra. Pero ahora no es el mejor momento para iniciar una nueva relación. Tu vulnerabilidad puede atraer a profesionales de la seducción que acabarán dejándote peor que antes. O bien, puedes terminar haciendo daño a alguien que te ofrece más de lo que tu puedes dar. La solución está en formar un club exclusivo de mujeres (o, en caso de necesidad, incorporar a hombres con poco atractivo) para salir a distraerse mientras os dais apoyo mutuo.

    En la fase de aceptación puede que necesites romper con todo lo que te recuerda a tu ex. Quizá te alejes de personas que formaron parte de vuestra vida en común; explícales como te sientes, que es temporal y seguro que lo entienden. La solución consiste en convertir cada pseudo-ruptura en un ritual, por ejemplo, eliminas las fotos de tu móvil, una a una, y antes de apretar el botón de borrar, aprovecha para despedirte de él, diciéndole todas las cosas que no has tenido oportunidad de decirle en persona (valen los insultos).

    En la fase de reconstrucción, lo importante no es el proceso, es el resultado. Mírate al espejo, mira tu armario, observa la gente que rodea. Has cambiado de peinado, tu ropa es más bonita y tu fuerza renovada ha atraído a tu alrededor a personas que te recuerdan que, tú sola, has podido superar una de las experiencias más difíciles de la vida. Felicítate. Yo lo hago desde aquí y desde ahora, felicidades, lo has conseguido.

    M.F.

    Duelo a un amor perdido

    In Duelo por amor on 7 noviembre, 2011 at 10:46

    Todas hemos dejado y, en alguna ocasión, hemos sido dejadas. Los sentimientos no son los mismos. Al dejar nosotras, continuamos con nuestra vida, pero, cuando nos dejan…. perdemos el norte.

    Sabina escribió “tardé en aprender a olvidarla 19 días y 500 noches”. Qué gran verdad. Durante el día nos ocupamos, con el trabajo, los amigos, los hijos o yendo al gimnasio. Sin embargo, durante la noche, la pena y la soledad se apoderan de nosotras.

    Una ruptura sentimental que llega “por sorpresa” siempre produce un duelo. Se necesita tiempo para superar un duelo, conlleva pasar por diversas fases y tiene cierto grado de inevitabilidad. El tiempo necesario para superar un duelo depende de cada persona pero lo normal sería entre 6 meses y un año. Las fases de un duelo son 4: negación, rabia, aceptación emocional y reconstrucción.

    En la fase de negación todos los pensamientos que te vienen a la cabeza empiezan por no: “no me puede estar pasando a mi”, “no le quise lo suficiente”, “no voy a permitir que me haga esto”, “no voy a poder superarlo nunca”, “no voy a poder querer a nadie más”… ¿sigo?

    En la fase de rabia puede ocurrir que te vuelvas hiperactiva, utilizando tus sentimientos para llenar tu agenda de citas, actividades y salidas. O puede que la rabia te paralice y no te sientas con ánimo para hacer nada.

    En la fase de aceptación dejas de llorar y con las lágrimas se van los sentimientos de culpa, de enfado, de autocompasión, y lo que queda es una inmersa tristeza por lo que pudo haber sido y no fue.

    En la fase de reconstrucción reinventas la mujer que has sido, ahora eres más firme, más dura, más sólida. A veces, esta nueva mujer tiene fobia a los hombres o a las relaciones pero en la mayoría de los casos, esta nueva mujer es capaz de volver a enamorarse y de ser feliz.

    M. F.